Un día moviéndome por el transcurrido metro de Madrid, se oye por el interfono del vagón:
- !Manolo, oye que parece que el freno de este vagón no funciona!
y pocos segundos después:
-No, no, parece que no funciona, eso lo tenemos que mirar luego.
Los pasajeros nos miramos unos a otros completamente desconcertados, la mitad acojonados y la otra mitad con una cara mezcla de incertidumbre y de cachondeo. Parecía que el muy puñetero del conductor estaba hablando con algún jefe o compañero y se debía de haber dejado encendido el micrófono, de forma que sólo le oíamos a él.
Una de dos, o era una broma digna de cámara oculta, o una típica chapuza española
Pda: No se por qué, pero en la siguiente parada se bajaron la gran mayoría de los pasajeros.