Estando en una cena con los compañeros del periódico, empezamos a contar anécdotas sobre el trabajo, y ésta me hizo bastante gracia:
Resulta que Brad Pitt y Angelina Jolie estaban de gira por el norte de España, y parece ser que tenían pensado alojarse en un hotel muy famoso en la Rioja Alavesa y , claro, se dio la alerta general en todos los medios de comunicación. Allí estuvieron esperando todos, pero resulta que estos dos, no aparecían por ningún lado. El resultado fue que tuvieron que desplegar mas fotógrafos por los pueblos de los alrededores, ya que se empezó a correr el rumor de que la famosa pareja de estrellas holliwoodienses se habían perdido y había que conseguir encontrarlos a toda costa.
Mientras tanto, en un sitio no muy lejano de allí, un cochazo se paraba enfrente de unos humildes barrenderos. La ventanilla del coche se debió de bajar, y ahí estaba un tal Brad Pitt, conduciendo el coche y pregúntando en un perfecto inglés cómo llegar al famoso hotel donde les estaban esperando. El barrendero, todo campechano les indicó cómo llegar hasta el sitio y cuando el protagonista de “Troya” le debió de ofrecer un fajo de billetazos para agradecer el gesto que habían tenido con ellos, el tío todo fino, debió de decir.
-No, hombre no, yo me conformo con una foto de los dos.

Y al final tuvo que ser esa la única foto que pudieron hacerles en toda la visita que hicieron a La Rioja